
Eriberto Rojas era una buena persona y por eso su familia sabe que está en un mundo mejor. FOTOS: MILLIE RAMOS
Eriberto Rojas era una buena persona y por eso su familia sabe que está en un mundo mejor. FOTOS: MILLIE RAMOS
Eriberto Rojas era una buena persona y por eso su familia sabe que está en un mundo mejor. FOTOS: MILLIE RAMOS
La comunidad está consternada por el hecho.
La casa donde vivía con su familia.
Eriberto Rojas era una buena persona y por eso su familia sabe que está en un mundo mejor. FOTOS: MILLIE RAMOS
La comunidad está consternada por el hecho.
La casa donde vivía con su familia.
Eriberto Rojas era una buena persona y por eso su familia sabe que está en un mundo mejor. FOTOS: MILLIE RAMOS
La comunidad está consternada por el hecho.
La casa donde vivía con su familia.
Eriberto Rojas era una buena persona y por eso su familia sabe que está en un mundo mejor. FOTOS: MILLIE RAMOS
La comunidad está consternada por el hecho.
La casa donde vivía con su familia.
Eriberto Rojas era una buena persona y por eso su familia sabe que está en un mundo mejor. FOTOS: MILLIE RAMOS
La comunidad está consternada por el hecho.
La casa donde vivía con su familia.
Se fue un gran hombre. Entre las cuatro paredes de una pequeña casa de color amarillo, en Veranillo, sector 19, América Rojas gritaba con gran dolor “Eriberto, Eriberto”, nombre de uno de sus hijos y quien falleció el sábado luego de que delincuentes trataron de robarle su celular y su cartera.
Eriberto Rojas, de 29 años, era un ejemplo en la comunidad, aseguró su tío Rodrigo Mendoza, con una voz temblorosa producto de la tristeza; el joven laboraba en una construcción y todo lo que ganaba era para su madre, pues la amaba mucho y solo tenía en su mente ayudarla. Aseveró Mendoza que Rojas era consejero de sus amigos y bondadoso con los demás, durante varios años perteneció a la banda independiente El Hogar y actualmente a la banda Centenario, donde tocaba el bombo.
El joven tenía pocos días de haber adquirido su celular marca BlackBerry y como todo chico se puso a chatear en la entrada de su casa a eso de las 9:40 p.m., cuando dos hombres llegaron y lo amenazaron, y al oponer resistencia sin compasión le propinaron cinco tiros.
Un vecino del lugar lo auxilió llevándolo primero a la policlínica Manuel María Valdez, ubicada en Veranillo, pero debido a la gravedad de las heridas fue trasladado al Complejo de la Caja del Seguro Social en Transístmica, donde falleció.