Advirtieron que hoy cerrarán hasta más tarde. (Foto: ARNOLDO ZEBALLOS / EPASA)
Viola Guevara Gallimore
| DIAaDIA
Jubilados no cesarán. Al son de un tambor y un violín, don Eladio Fernández y la jubilada Gisela Díaz bailaron tamborito durante el día y la tarde de ayer. Mientras esto sucedía, un tranque descomunal de más de cinco horas hacía sufrir a todos los transeúntes.
El martirio era para todos, incluso para quienes intentaron pasar el cerco de jubilados. Tal como le sucedió a un motorizado que trataba de llevar una comida a domicilio y fue víctima de la soga que colocaron los manifestantes a lo largo de la Vía Transístmica para que nadie pasara. Los viejitos al verlo en el piso alegaron: "El ratón cayó en la trampa".
Por otro lado, un "diablo rojo" trató de pasar, pero los jubilados le tiraron piedras y le rompieron una ventana.
Ante estos comportamientos, la psicóloga Geraldine Emiliani explicó que a esa edad, los adultos mayores reaccionan de esa forma, puesto que es parte de su vida psicológica. Se tornan exigentes e impulsivos, sumado a la frustración por la falta de promesas cumplidas.