A Alejandra Guzmán en cualquier momento le rompen la nariz. Hace unos días insultó y arrojó una bebida a la cara de varios periodistas que querían entrevistarla. Al parecer la roquera estaba enojada. Lo irónico de todo esto, es que la cantante pedía respeto, eso sí muy a su modo, con groserías. ¡Hay que vetarla!