Esta vez no fueron lágrimas ni tristeza. En los ojos de Eusebio y Vielka Montezuma se reflejaba un brillo de alegría.
¿La razón? DIAaDIA, en su segundo aniversario, llegó a la comunidad del Divino Niño, en el corregimiento de David, para llevarle un poquito de alivio a una humilde madre que lucha por sacar a sus hijos adelante y sueña con que en un futuro no conozcan más de pobreza.
El 8 de diciembre, los diarios de Editora Panamá América publicaron la necesidad de una madre sumergida en el abandono y la pobreza; posteriormente, a finales de diciembre de 2004, se publicó un reportaje de Rosendo Montezuma, hijo de Benilda, que se contagió con una bacteria en Cuba cuando estudiaba Medicina.
Hoy, el anhelo del joven, que está postrado en una silla de ruedas, y de su sacrificada madre es que Vielka y Eusebio sean unos profesionales.
Vielka dijo que aún su madre no había podido comprarle todos sus útiles, por lo que le dio gracias a DIAaDIA, mientras que Eusebio sólo sonreía toda la distancia, ya que aún no creía que lo que tenía en sus manos era para él.
|