La millonaria escritora Joanne K Rowling, creadora de Harry Potter, confesó a un semanario inglés que sintió deseos de quitarse la vida poco después de separarse de su primer marido.
"Yo sentía que me derrumbaba, pero lo que me hacía levantar era mi hija Jessica. Fue por ella que decidí ir al psiquiatra que me ayudó a vencer la depresión que casi me lleva al suicidio", contó.