
Viaja por todo el país vendiendo su arte.
Foto: ROBERTO BARRIOS
Viaja por todo el país vendiendo su arte.
Foto: ROBERTO BARRIOS
Viaja por todo el país vendiendo su arte.
Foto: ROBERTO BARRIOS
Pueden encontrar a este artesano en la Feria de Artesanías.
Sus hijos se sienten orgullosos de su trabajo.
Le gusta hacer diversos modelos, para ofrecerle al público cosas diferentes.
Lleva más tiempo confeccionar sandalias para los niños y niñas.
Viaja por todo el país vendiendo su arte.
Foto: ROBERTO BARRIOS
Pueden encontrar a este artesano en la Feria de Artesanías.
Sus hijos se sienten orgullosos de su trabajo.
Le gusta hacer diversos modelos, para ofrecerle al público cosas diferentes.
Lleva más tiempo confeccionar sandalias para los niños y niñas.
Viaja por todo el país vendiendo su arte.
Foto: ROBERTO BARRIOS
Pueden encontrar a este artesano en la Feria de Artesanías.
Sus hijos se sienten orgullosos de su trabajo.
Le gusta hacer diversos modelos, para ofrecerle al público cosas diferentes.
Lleva más tiempo confeccionar sandalias para los niños y niñas.
Viaja por todo el país vendiendo su arte.
Foto: ROBERTO BARRIOS
Pueden encontrar a este artesano en la Feria de Artesanías.
Sus hijos se sienten orgullosos de su trabajo.
Le gusta hacer diversos modelos, para ofrecerle al público cosas diferentes.
Lleva más tiempo confeccionar sandalias para los niños y niñas.
Viaja por todo el país vendiendo su arte.
Foto: ROBERTO BARRIOS
Pueden encontrar a este artesano en la Feria de Artesanías.
Sus hijos se sienten orgullosos de su trabajo.
Le gusta hacer diversos modelos, para ofrecerle al público cosas diferentes.
Lleva más tiempo confeccionar sandalias para los niños y niñas.
Este artesano no puede quedarse quieto, porque por medio de este negocio lleva el sustento a su hogar y ha educado a sus hijos. Para él, cada feria, cada fiesta religiosa o pagana, a la que acude gran cantidad de personas son focos de ingresos para su negocio.
Edistio explicó que con el pasar de los años la materia prima de sus productos (cuero) ha ido incrementando sus precios y es difícil tratar de no reflejar estos aumentos en sus clientes, pero él trata de mantenerlos a un costo cómodo, para que los clientes obtengan sus productos, porque su mayor satisfacción es verlos contentos.
Cada día puede fabricar entre una docena de cutarras o sandalias para damas, aunque confiesa que los más difíciles de elaborar son los calzados para niños o bebés, debido a que por su tamaño llevan más detalles.
Se siente orgulloso de haber podido sacar a sus cinco hijos adelante y ya solo uno de ellos está estudiando en el colegio, ya todos los demás tienen un título profesional con qué defenderse, explicó el artesano, quien desde ayer está en la Feria de Artesanías que se desarrolla en el Centro de Convenciones Atlapa.