
Francia no pudo conocer a su nieta; por tal razón, la niña fue bautizada con su nombre.Fotos: NAYELI WILLIAMS
Francia no pudo conocer a su nieta; por tal razón, la niña fue bautizada con su nombre.Fotos: NAYELI WILLIAMS
Francia no pudo conocer a su nieta; por tal razón, la niña fue bautizada con su nombre.Fotos: NAYELI WILLIAMS
La señora Gregoria ya no es la misma.
En el archivo de don Tomás aparece la KPC.
A José Montenegro le dieron diagnósticos erróneos y falleció.
Felipe fue un hombre muy luchador.
Sus hijos extrañan a Ana María.
La antigua sala de urgencias se acondiciona.Foto: CORTESÍA
Francia no pudo conocer a su nieta; por tal razón, la niña fue bautizada con su nombre.Fotos: NAYELI WILLIAMS
La señora Gregoria ya no es la misma.
En el archivo de don Tomás aparece la KPC.
A José Montenegro le dieron diagnósticos erróneos y falleció.
Felipe fue un hombre muy luchador.
Sus hijos extrañan a Ana María.
La antigua sala de urgencias se acondiciona.Foto: CORTESÍA
Francia no pudo conocer a su nieta; por tal razón, la niña fue bautizada con su nombre.Fotos: NAYELI WILLIAMS
La señora Gregoria ya no es la misma.
En el archivo de don Tomás aparece la KPC.
A José Montenegro le dieron diagnósticos erróneos y falleció.
Felipe fue un hombre muy luchador.
Sus hijos extrañan a Ana María.
La antigua sala de urgencias se acondiciona.Foto: CORTESÍA
Francia no pudo conocer a su nieta; por tal razón, la niña fue bautizada con su nombre.Fotos: NAYELI WILLIAMS
La señora Gregoria ya no es la misma.
En el archivo de don Tomás aparece la KPC.
A José Montenegro le dieron diagnósticos erróneos y falleció.
Felipe fue un hombre muy luchador.
Sus hijos extrañan a Ana María.
La antigua sala de urgencias se acondiciona.Foto: CORTESÍA
Francia no pudo conocer a su nieta; por tal razón, la niña fue bautizada con su nombre.Fotos: NAYELI WILLIAMS
La señora Gregoria ya no es la misma.
En el archivo de don Tomás aparece la KPC.
A José Montenegro le dieron diagnósticos erróneos y falleció.
Felipe fue un hombre muy luchador.
Sus hijos extrañan a Ana María.
La antigua sala de urgencias se acondiciona.Foto: CORTESÍA
Fue por un pie y empeoró
“Hijo, sácame de aquí. Me van a matar”, estas fueron las palabras de Felipe Obaldía, de 75 años, mientras estuvo hospitalizado en el Complejo Hospitalario Metropolitano, donde pasó momentos muy duros.
De acuerdo con uno de sus hijos, él entró porque tenían que amputarle la pierna izquierda, luego de haberse lastimado, pues era diabético; sin embargo, lo que parecía una estadía corta se convirtió en algo eterno. El 2 de mayo, después de ser operado, presentó una diarrea por 23 días.
Más tarde, un médico manifestó que su papá tenía una bacteria en el estómago que supuestamente había adquirido en casa, pero que, sorprendentemente, nunca se le había manifestado. Finalmente, el 29 de junio falleció a las 2:05 p.m. en la sala de cuidados intensivos. Al día siguiente, su hijo fue a las 7:00 a.m. a buscar unos documentos y vio que su padre seguía acostado en la misma cama. El cuerpo no estaba cubierto.
Se encontró con la muerte
Luego de ingresar al Complejo de la CSS por dolores en su pecho, Ana María Parra falleció el pasado 11 de abril a los 39 años por un paro cardiopulmonar. Mirando la foto de su esposa, Wendell Watson relató que su amada siempre fue una persona sana, pero en este centro médico se le detectó una neumonía. Sin embargo, estando en cuidados intensivos conoció la noticia de que su pareja había adquirido una bacteria que le tomó el pulmón derecho y parte del izquierdo. Antes de caer hospitalizada, Ana visitaba a su mamá en la misma sala que posiblemente estaba infectada. Ana dejó en la orfandad a cuatro hijos. En su certificado de defunción sale una neumonía atípica de la comunidad, o sea, que la adquirió en su entorno.
Le dijeron que tenía KPC
Por otro lado, dormida en su cama, doña Gregoria Ramos, de 77 años, sueña con salir de esa pesadilla en donde una fuerte diarrea a causa de la bacteria KPC no le ha permitido mejorar.
Su hija Celia Zárate dijo que su madre entró el pasado 2 de marzo por un derrame cerebral y tuvo que someterse una intervención, pero después de esto quedó con tres bacterias (entre ellas la KPC) y un hongo. Desde ese entonces, tiene fuertes diarreas y pasó por varias salas, pero se cree que obtuvo la bacteria en el cuarto de operaciones del piso 3. En estos momentos, Gregoria está en su casa, pero su diarrea no para.
Manda pliego
Sola en su cama, la señora Sara Mancilla añora ver a su pareja de 48 años de unión, Epaminondas Castillo, quien lleva más de 40 días hospitalizado por un paro cardiaco.
Ella se fracturó la rodilla mientras visitaba a su pareja en el Complejo de la CSS y ya lleva 20 días sin verlo en el Hospital Santo Tomás.
Según familiares, él tiene la bacteria KPC, que pudo adquirir en la unidad coronaria. Sara mandó un pliego a la Dirección Médica del Complejo, pidiendo un equipo de computadora que le permita ver a su esposo y que se le mantenga informada sobre su estado clínico y acciones que van a tomar.