Conversar con Aurita no fue fácil, se trata de una adolescente de 15 años, pero que por el Síndrome de Dawn que padece, unido a otras enfermedades, aparenta menos edad y casi no habla, a menos que esté su padre allí, a quien ella está más apegada. La triste petición de esta niña sólo se limita a una silla de ruedas y una casa, pues su familia en El Retiro de Antón, es extremadamente pobre.
Esta historia de Navidad no es como otras, llena de alegría y de paz interior, pues en casa de Aurita hace muchos años que no se vive feliz por su enfermedad.
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