QUERIDA MOCITA
Estoy muy feliz de que usted exista y pueda ayudarme.
Todo mi calvario se inició hace un año, cuando me vine del interior a la ciudad.
Era feliz en mi campo, en donde todos los días iba al río, jugaba bingo y muchas otras cosas de la campiña.
Me vine a la ciudad porque una tía me trajo a trabajar en casa de familia. Empecé en casa de una familia muy adinerada y muy buenos.
Me metieron a la escuela nocturna y en el día ayudaba con los quehaceres.
Eso me agradó porque me pagaban todo.
Al cabo de un tiempo, tuve que salirme de la escuela porque me estaba matando. Me levantaba a las 5 a.m. y terminaba a las 3 p.m. para hacer mis tareas.
A las 5 p.m. salía para la escuela y regresaba a las 10 p.m.
Eso me tenía agotada y tuve que hablar con mis jefes para salirme.
Ellos se molestaron, pero ni modo. Después de eso, me tratan mal y hasta me gritan y me dicen que era bruta y que solo sirvo para ser empleada. Eso me duele porque quiero superarme, pero tengo que esperar un tiempo para empezar la escuela. Sabrina
ESTIMADA SABRINA
Desaprovechaste una oportunidad de oro y eso te costará mucho. Esos señores te apreciaban cuando decidieron meterte a la escuela y tú los defraudaste.
Sé que no es justo que ellos te llamen de esa manera ahora, pero si realmente te sientes mal, estonces busca otro trabajo y así te alejarás de ellos.
Ahora tienes primero que encontrar un trabajo y después pensar en estudiar. Lastimosamente es muy difícil que te den permiso.
Amiga, ten en cuenta que querer es poder y sería muy bueno que estudies y salgas adelante.
Me imagino que eres joven y podrás ser alguien en la vida. Pisa ese pasado y piensa en el futuro, date otra oportunidad.
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