Se les acabó. Ni la inseguridad ni los contratiempos con los sanitarios fueron obstáculos para que los rostros de más de un centenar de niños y adolescentes reflejara felicidad al compartir junto a otros su último día de vacaciones en la Cinta Costera.
Una de las que asistió al lugar fue Astrid García, quien cursa el tercer año del Instituto Nacional. García estuvo acompañada por sus hermanos menores, su madre y su abuela. Su madre, la señora Lilibeth, dijo que prefirió llevar a sus hijos a la Cinta Costera, pues les encanta el área; sin embargo, denunció la poca cantidad de policías que hubo y la pésima situación de los baños, de los que emanaban malos olores.
Se observó que al lugar asistieron jóvenes de la provincia de Colón y de Panamá Oeste, quienes al igual que los capitalinos, buscaban despedir sus vacaciones con mucha diversión.
LA AMPLIARAN
Por otra parte, el Consejo de Gabinete aprobó un crédito por 52 millones de dólares para la ampliación de la Cinta Costera, que se extenderá desde el Mercado del Marisco hasta la Plaza 2 de Enero en San Felipe.
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