Fue un regalo especial. Mil 300 reclusos y reclusas del Centro de Rehabilitación Nueva Esperanza en Colón se vieron beneficiados con bolsos que contenían implementos de aseo, además de estufas, refrigeradoras, televisores y computadoras para las oficinas.
Esta valiosa entrega la hizo el empresario árabe Nidal Hachem, quien ha emprendido una labor de ayuda a diferentes grupos y personas necesitadas en esta provincia.
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